La pregunta no es con quién “debería” vivir una persona mayor, sino con quién puede seguir siendo ella misma. Envejecer con dignidad implica elegir libertad, respeto y bienestar emocional. Mientras exista salud y conciencia, el mejor lugar para vivir es aquel donde uno conserva las llaves de su propia puerta y sigue siendo el protagonista de su historia.
A partir de los 60: con quién conviene vivir en la etapa adulta mayor.