En comentarios publicados en distintas plataformas, algunos usuarios aseguraron que esa conversación se había compartido semanas antes del fallecimiento de Valeria, y que incluso ella misma habría comentado en tono casual que su amiga “anda muy llevadita”. Para muchos, estos intercambios, aunque no confirmados oficialmente, avivaron las sospechas que ya existían en torno a Vivian, quien había sido blanco de críticas tras el trágico evento.
Además del mensaje filtrado, los comportamientos posteriores al incidente también fueron analizados por la comunidad digital. La decisión de finalizar abruptamente la transmisión en vivo justo después del ataque, tomada por una empleada del local identificada como Erika, sumada a la cercanía de Vivian con Valeria en los momentos previos, generaron dudas e interpretaciones que llevaron a que ambas fueran mencionadas como posibles personas de interés en el caso. Sin embargo, las autoridades no han confirmado ninguna línea de investigación que las vincule directamente hasta el momento.
Cabe recordar que en declaraciones anteriores, Vivian negó rotundamente cualquier implicación y aseguró que Valeria era como una hermana para ella. También explicó que la interrupción del video se realizó para respetar la privacidad de la víctima, e hizo un llamado a detener los rumores infundados.

Aunque inicialmente algunos apuntaban a un posible vínculo con una expareja de Valeria como principal línea investigativa, en los últimos días, el foco ha cambiado hacia su círculo cercano, en especial por las constantes publicaciones virales que comparan a ambas amigas y resaltan el parecido físico entre ellas, sugiriendo una posible rivalidad profesional o personal, aunque esto no ha sido confirmado por ninguna fuente oficial.
Hasta ahora, no hay elementos legales que indiquen culpabilidad por parte de ninguna persona allegada a la influencer, y la Fiscalía sigue trabajando en la recolección de pruebas, revisión de dispositivos electrónicos y análisis de testimonios clave.
La aparición de estos mensajes no verificados solo añade más confusión a un caso que ya de por sí ha despertado el interés nacional. Mientras las redes sociales se llenan de conjeturas, familiares, amigos y seguidores de Valeria claman por una investigación transparente y sin prejuicios, que permita conocer qué fue lo que realmente ocurrió aquel 13 de mayo.