Más allá de su talento actoral, Keaton fue reconocida por su estilo personal y su sentido estético: mezcló prendas masculinas, sombreros y piezas clásicas con audacia, convirtiéndose en referente de moda. También incursionó en la fotografía, amante de retratar portales antiguos, escenarios abandonados y paisajes silentes.
Aunque no contrajo matrimonio, Diane adoptó a dos hijos: Dexter en 1996 y Duke en 2001, quienes seguirán con su legado de afecto y discreción. Durante su vida tuvo romances célebres con personalidades como Woody Allen, Warren Beatty y Al Pacino, pero siempre mantuvo una presencia pública auténtica y reflexiva.
La partida de Diane Keaton ha provocado una resonancia internacional. Artistas y admiradores expresan su dolor y gratitud por su obra, por la forma en que trascendió géneros y generaciones. Su estilo, su autenticidad y su sensibilidad ayudaron a transformar la forma en que se retrata a las mujeres en el cine.