Olvídate de la bacteria Helicobacter pylori: cómo eliminarla y recuperar tu bienestar digestivo

Tratamiento médico: el primer paso para eliminarla

Cuando se confirma la presencia de Helicobacter pylori, el médico suele indicar un tratamiento que combina antibióticos y medicamentos para reducir la acidez estomacal. Este tratamiento, conocido como “terapia triple” o “cuádruple”, dura entre 10 y 14 días, dependiendo del caso.

Los antibióticos atacan directamente la bacteria, mientras que los inhibidores de la bomba de protones ayudan a cicatrizar la mucosa del estómago y reducen la acidez que le permite sobrevivir. Es fundamental seguir las indicaciones al pie de la letra, sin suspender las dosis antes de tiempo, porque la bacteria puede volverse resistente y más difícil de eliminar.

El papel de la alimentación en la recuperación

Aquí viene la parte que muchos subestiman: la dieta. Aunque los medicamentos son esenciales, la alimentación juega un papel decisivo en la recuperación del estómago. Cuando tienes Helicobacter pylori, el revestimiento gástrico está irritado, por lo que ciertos alimentos pueden empeorar el cuadro.

Durante el tratamiento (y después), conviene evitar comidas picantes, frituras, embutidos, café, alcohol, refrescos y cualquier alimento ácido como los cítricos o el tomate. En su lugar, es mejor optar por una dieta suave, rica en frutas no ácidas, vegetales cocidos, sopas, pollo o pescado al vapor y alimentos con probióticos naturales, como el yogur o el kéfir, que ayudan a restablecer la flora intestinal.

Alimentos que ayudan a combatir la Helicobacter pylori

Aunque no existen “milagros” naturales, algunos alimentos tienen propiedades que ayudan a reducir la presencia de la bacteria o a proteger el estómago. Por ejemplo:

  • El brócoli y sus brotes contienen sulforafano, una sustancia con efecto antibacteriano que puede ayudar a controlar la infección.
  • El ajo crudo tiene compuestos de azufre que combaten bacterias dañinas.
  • La miel pura, especialmente la de manuka, es conocida por sus propiedades antimicrobianas.
  • El jengibre y la cúrcuma ayudan a reducir la inflamación y a aliviar el dolor estomacal.
  • Los probióticos, presentes en yogures naturales o suplementos, ayudan a restablecer las bacterias beneficiosas del intestino, afectadas por los antibióticos.