
Una imagen como esta suele generar preocupación inmediata: labios inflamados, con pequeñas ampollas o costras visibles.
En redes sociales, este tipo de contenido suele ir acompañado de mensajes alarmantes, especialmente dirigidos a mujeres. Pero la realidad médica es más clara y menos exagerada.
En este reportaje te explicamos qué está pasando realmente y por qué no deberías caer en el miedo viral.