Cuando la sangre no regresa correctamente al corazón, se acumula en las piernas y genera inflamación interna. Esto provoca irritación desde dentro, que se manifiesta como una picazón intensa y difícil de aliviar.
Señal de alerta importante:
Presiona con el dedo el tobillo durante unos segundos. Si queda una marca hundida que tarda en desaparecer, puede haber retención de líquidos y es recomendable consultar al médico.
2. Picazón en palmas de las manos y plantas de los pies (sin sarpullido)
Esta es una de las señales más ignoradas y, a la vez, más importantes.
Cuando las palmas de las manos o las plantas de los pies pican intensamente, sin enrojecimiento ni lesiones visibles, especialmente por la noche, puede estar relacionada con problemas hepáticos.