“Por recomendaciones médicas y para priorizar mi salud, me he visto en la necesidad de reprogramar los conciertos agendados para 2025 al año 2026, debido a una intervención quirúrgica que me realicé tras el show de Monterrey el pasado viernes 18 de julio. Esta decisión no ha sido fácil de tomar, pero es necesaria para garantizar que cuando regrese a los escenarios pueda hacerlo con la energía, entrega y calidad que ustedes merecen”, expresó en aquel mensaje.
En esa ocasión, Alejandra también compartió una imagen de radiografías que mostraban las prótesis de titanio colocadas en su cadera, como resultado de sus múltiples operaciones previas.
El problema de salud que la cantante enfrenta desde hace más de una década se remonta al año 2009, cuando se sometió a una cirugía estética en la que le aplicaron biopolímeros para aumentar el tamaño de sus glúteos. Aquella intervención tuvo consecuencias graves: los materiales se encapsularon y generaron infecciones que afectaron directamente su cadera.
Desde entonces, Alejandra Guzmán ha pasado por más de 40 cirugías reconstructivas, incluidas varias en las que se le colocaron prótesis de titanio para recuperar la movilidad. Si bien estos procedimientos le permitieron continuar con su carrera y mantener una vida activa, también la dejaron con dolores crónicos y una mayor propensión a sufrir dislocaciones o molestias musculares.
En 2022, durante una presentación en Estados Unidos, la cantante sufrió una caída en el escenario que le provocó una dislocación de cadera. A pesar del dolor y de la recuperación prolongada, Alejandra regresó con fuerza a los escenarios meses después, demostrando su resiliencia y compromiso con su público.