Cruzó el mundo buscando a su niñera y dio con ella tras 45 años. Viajo desde España a Bolivia.

Los papás de Juan eran misioneros y, en ese entonces, viajaban a diferentes comunidades del sur de Bolivia. Los dos hijos mayores se quedaban en un internado, mientras que a Juanito lo cuidaba su niñera.

“¡Hola, Ana! ¿No sé si me reconozcas?”, dijo a la mujer de 78 años, cuando llegó a su casa. Al ser recibido por ella, le comentó que era Juanito y la mujer lo recordó como el niño que cuidaba; se abrazaron y, llorando tras verlo, lo invitó a pasar.