Otro fenómeno común en la etapa final de la vida es el «estertor de la muerte», un sonido particular que puede ser impactante para los seres queridos. Este ruido, que se asemeja a un crepitar húmedo, ocurre cuando los fluidos se acumulan en la garganta y el paciente ya no tiene la capacidad de tragar o toser con normalidad. Aunque este sonido puede resultar alarmante, la especialista asegura que no provoca dolor ni malestar en el paciente.
El testimonio de McFadden ha generado interés y debate en redes sociales, donde muchos han compartido sus propias experiencias sobre cambios en el olor de sus seres queridos en sus últimos días de vida. Aunque aún hay mucho por investigar sobre este fenómeno, la enfermera enfatiza que forma parte del proceso natural del cuerpo y que, aunque pueda parecer inquietante, no es más que una señal de que el organismo se está preparando para descansar.