Cuando Vivien lo amenaza, Theo demuestra su poder: es propietario del edificio de la empresa del padre de ella, dejándolos completamente descolocados.

Eleanor se afirma a sí misma, declarando que ya no siente vergüenza, y se marcha junto a Theo.
Durante la cena, se reconectan, revelando que él la había buscado durante décadas.
Mientras tanto, Brandon y Vivien entran en pánico al descubrir la inmensa fortuna de Theo e intentan recuperar su favor.
Al día siguiente, invitan a Eleanor y a Theo a cenar, mostrándose repentinamente respetuosos, convirtiendo la reunión en una negociación cargada de poder.
Durante la comida, Brandon y Vivien conocen la historia de amor pasada de Eleanor y Theo, y la verdad sobre su separación.
Theo deja claro que desea un futuro con Eleanor, mientras ella exige respeto y no ser tratada como una carga.