Pero quizás la lección más importante es sobre vigilancia. Alex desapareció en 20 minutos durante un campamento de verano bien organizado con monitores capacitados. No fue por negligencia severa, sino por un momento de distracción en una playa llena de gente. Los padres deben saber que el peligro puede venir de donde menos se espera, de personas que parecen normales, en lugares que parecen seguros.
Las playas del norte de España ahora tienen protocolos de seguridad mucho más estrictos para campamentos juveniles, ratios más bajos de niños por monitor, sistemas de compañeros donde los niños van siempre en parejas, pulseras de cedimiento GPS para niños en actividades grupales, capacitación específica para monitores sobre tácticas de secuestro. Yeah.