Mientras tanto, León XIV continúa con sus labores como cabeza de la Iglesia Católica, enfocando su atención en temas como la paz mundial, especialmente en conflictos como los de Ucrania y Gaza, y llamando a un mayor compromiso humanitario. También ha elogiado los esfuerzos por mantener la estabilidad entre naciones como India y Pakistán, mostrando un fuerte interés por los asuntos internacionales desde el inicio de su pontificado.
El detalle del Apple Watch, lejos de opacar sus mensajes, parece haber humanizado aún más su imagen ante el público global. En un mundo donde hasta los abuelos monitorean sus pasos y frecuencia cardíaca desde la muñeca, ¿por qué no lo haría el Papa? Quizás no sea más que un guiño involuntario al presente, pero lo cierto es que ha hecho hablar a todos. Y en una época donde la conexión lo es todo, ese pequeño dispositivo en la muñeca del pontífice ha conectado al Vaticano con el mundo digital de una manera insospechada.