Durante su intervención, la asistente mencionó rumores sobre una supuesta influencia directa del propietario de la organización en la elección final, así como versiones según las cuales seis de los ocho jueces no habrían votado por Bosch, lo que, de ser cierto, pondría en duda la transparencia del resultado.
Frente a todos los presentes, Mariana lanzó una pregunta que provocó un momento de tensión en el auditorio: ¿por qué no renunciar a la corona como protesta ante una posible injusticia?
La respuesta de Fátima Bosch fue inmediata. Rechazó renunciar y defendió con firmeza su triunfo.
“No voy a renunciar porque yo trabajé duro por esa corona y por eso gané yo”, respondió la reina de belleza, dejando claro que no piensa abandonar el título.
Bosch también aprovechó el momento para denunciar que las mujeres en posiciones visibles suelen enfrentar un escrutinio más severo que los hombres. En su respuesta, lanzó una frase que rápidamente comenzó a viralizarse en redes sociales:
“Por gente como tú es que la gente se mete el pie entre mujeres. Yo no veo que le cuestionen a ningún hombre cuando tiene un puesto.”
Durante su defensa, la actual Miss Universo aseguró que su reinado ha buscado ir más allá de la imagen tradicional de los concursos de belleza. Según explicó, ha centrado su trabajo en proyectos sociales y apoyo comunitario, intentando demostrar que el papel de una reina puede tener un impacto real.
Como ejemplo, mencionó que en algunas de sus actividades ha preferido quitarse los tacones para recorrer comunidades rurales y llevar medicamentos a zonas alejadas, como una forma de acercarse a quienes más lo necesitan.
El momento subió aún más de tono cuando los organizadores decidieron retirar a la asistente del recinto, una decisión que dividió opiniones entre los asistentes. Algunos consideraron incómoda la confrontación, mientras otros respaldaron a Bosch con aplausos.