A simple vista, la ortiga puede parecer una planta incómoda y hasta molesta por esas pequeñas picaduras que deja en la piel cuando la tocamos. Sin embargo, detrás de esa apariencia poco amigable se esconde un tesoro natural que ha sido aprovechado durante siglos por distintas culturas. La ortiga no es solo una “mala hierba”, es una planta llena de propiedades medicinales y nutritivas que sorprenden a cualquiera que se anime a conocerla de verdad.
Lo curioso es que, aunque muchos la eviten por miedo al ardor que causa en la piel, quienes se han atrevido a usarla saben que la ortiga tiene un potencial increíble. Desde infusiones hasta usos tópicos, esta hierba ha demostrado ser aliada para la salud, la belleza y hasta la cocina.