Un día que comenzó como cualquier otro
El barrio, como muchos otros, seguía su ritmo habitual. Personas entrando y saliendo de sus casas, conversaciones cotidianas, la sensación de seguridad que da lo conocido. Nadie, absolutamente nadie, imaginaba lo que estaba por suceder dentro de una vivienda que, hasta ese momento, representaba un espacio seguro.
Dos hombres y una escena que nadie sospechó
Todo cambió cuando dos hombres llegaron en una motocicleta. Para cualquiera que los viera pasar, no había nada fuera de lo normal. Era una imagen común, algo que se repite todos los días en distintos lugares. Pero esta vez, detrás de esa aparente normalidad, había algo más.