Eso fue el final. Dos semanas después, Lydia fue acusada y luego condenada. Perdió todo. Daniel solicitó la separación, pero Claire ya se había ido.
Meses después, Claire dio a luz a una hija sana. La llamó Grace.
No porque la vida fuera fácil, sino porque sobrevivió con dignidad. Y esta vez, la justicia permaneció.