VENDIÓ SU CASA POR UN PERRO… Y CUANDO TODOS CREÍAN QUE HABÍA ENLOQUECIDO, LA VERDAD HIZO LLORAR HASTA A QUIENES SE BURLABAN DE ÉL.

La casa quedó en calma.

Simple.

Pequeña.

Intacta.

Y por primera vez en mucho tiempo, ya no parecía el lugar donde alguien había estado a punto de perderlo todo.

Parecía exactamente lo que era.

El lugar donde, contra todo pronóstico, dos vidas se habían salvado al mismo tiempo.