Estamos acostumbrados a un determinado tipo de alimentación que no es la mejor. Si bien muchos empezaron a incorporar elementos más saludables a sus dietas, aún somos muchos los que no nos resignamos y no renunciamos a ciertas cosas que no son de lo mejor para nuestro organismo.

Y el principal problema que se origina con este desorden alimentario, es el tan temido colesterol que es ni más ni menos que la acumulación de grasas en nuestras arterias, lo que luego deriva en presión alta, problemas cardíacos y que cuando la situación se agrava, es posible llegar al infarto.