Cuando las etiquetas cumplen con las normas, deben especificar la cantidad que tienen de lípidos (colesterol), grasas, azúcar, sodio, etc.
Esta es una información importante que debemos tener en cuenta cuando compramos productos envasados o empaquetados.

Control de la presión arterial.
Tanto la hipertensión arterial como la hipercolesterolemia, (niveles de colesterol más altos que lo normal), aumentan el riesgo de lesiones en el corazón (infartos o insuficiencia cardíaca).
Es por eso que debemos controlar cada tanto nuestra presión arterial, que muchas veces no se manifiesta de manera tangente, sino que es una afección silenciosa, pero muy peligrosa, ya que agrava los factores de riesgo.

Estos son consejos prácticos y fáciles de implementar. Sólo se trata de controlar un poco mejor nuestra alimentación y agregar algo de actividad física.