Los principales errores que se comenten al comer ajo y que impiden obtener su poder nutricional

Consumirlo sin precaución en casos de enfermedades específicas: Personas con trastornos digestivos, hipotensión, diabetes o que van a someterse a una cirugía deben moderar o evitar el consumo de ajo.

No dejarlo reposar tras machacarlo: Saltarse este paso reduce la formación de alicina, principal principio activo del ajo.

Sustituir el ajo fresco por ajo en polvo: El ajo deshidratado o en polvo contiene una cantidad mucho menor de alicina y, por tanto, menos beneficios.

Reemplazar el ajo fresco por

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Reemplazar el ajo fresco por ajo en polvo reduce los beneficios debido a su menor concentración de alicina y compuestos bioactivos. (Crédito: Freepik)

 

Cuáles son los beneficios a la salud del consumo de ajo

El ajo (Allium sativum) es un alimento ampliamente estudiado por sus efectos positivos en la salud, entre los cuales destacan los siguientes:

  • Fortalecimiento del sistema inmunológico: el ajo contiene compuestos con propiedades antibacterianas y antivirales.
  • Mejora de la salud cardiovascular: puede reducir la presión arterial y disminuir el colesterol LDL.
  • Propiedades antioxidantes y antiinflamatorias: la alicina y otros compuestos ayudan a proteger las células y reducen la inflamación.
  • Prevención de enfermedades neurodegenerativas: los antioxidantes del ajo pueden proteger el cerebro y disminuir el riesgo de demencia.
  • Mejora de la salud ósea: el ajo puede aumentar los niveles de estrógeno en mujeres posmenopáusicas, favoreciendo la densidad ósea.
  • Propiedades anticancerígenas: algunos estudios sugieren que puede inhibir el crecimiento de células cancerígenas.
  • Mejora de la salud digestiva: estimula la producción de ácidos gástricos y ayuda a mantener el equilibrio de la flora intestinal.
  • Propiedades desintoxicantes: ayuda a eliminar toxinas y metales pesados del organismo.