Si no estás muy lejos de tu trabajo, prueba ir caminando o en bicicleta. También puedes subir hasta la oficina por la escalera o bajar un par de estaciones antes del subterráneo o del autobús, para caminar los últimos metros.
¡Existen muchas alternativas para moverse al menos 30 minutos diarios!
Si tienes algunos kilos de más, muchas veces alcanza con bajar de peso o hacer un poco de actividad física para corregir los niveles de colesterol y también los de azúcar.

¡Cuidado con la sal!
Lo mejor es no llevar el salero a la mesa. Intenta condimentar con poca sal o sustituyendo con pimienta, otras especias o hierbas aromáticas.
Evita los alimentos procesados que suelen tener altas cantidades de sal o los fiambres como jamón, salchichas o salames.

Cambia tus formas de cocción.
Una forma bastante simple de reducir el consumo de grasas, tiene que ver con la forma de cocinar nuestros alimentos.